Mathew estaba que echaba chispas del coraje, mientras su mejor amigo Christian se burlaba de él, por otro lado Samantha iba con Daniel a casa de su tia Liliana, madre de Daniel, Daisy y Caroline.
Melissa Rodriguez
Samantha: ¿Cambiaron de casa? Daniel: ¿Que? ¡No! Espera no me tardo -bajo del auto y entro en la casa- ¡Melissa! ¿Donde estas? Melissa: -entra a escena- ¿Daniel? ¿Eres tu? Daniel: ¡Melissa! Melissa: ¡Daniel! -lo abraza y lo besa- ¡Mi amor llegaste! Daniel: ¿Sucede algo? -noto nerviosismo en Melissa- Melissa: Es Layla, no la encuentro Daniel: ¿Layla? -Melissa asintio- ¿Como que no la encuentras? Melissa: estabamos jugando a las escondidas, entonces sono el telefono, conteste al colgar la llamada la empece a buscar y nada Daniel: ¡SOLO TIENE 2 AÑOS! ¿COMO SE TE PUDO PERDER? Melissa: ¡Ya no me grites! ¡Yo tambien estoy angustiada! -dijo al borde de las lagrimas- Daniel: Perdon, es solo que, olvidalo vamos te ayudo a buscarla
Mientras tanto en las afueras de esa misma casa, Samantha se estaba aburriendo asi que bajo del auto y se dirijio a la puerta principal de aquella casa, cuando encontro a un hermoso ser.
Layla Hemsworth R.
Samantha: ¡Hola! ¿Como te llamas? -se inclino para quedar a su altura- No te asustes, no te voy a hacer daño -toma en brazos a esa personita y toca la puerta- X: -dentro de la casa- ¡Daniel abre la puerta! Daniel: ¡Yizelle abre la puerta! Yizelle: ¡Voy! -abre la puerta- ¡Hola! X: Hola ¿le hablas a Daniel? Yizelle: ¡Layla! ¡Mamá encontre a Layla! -Melissa llega corriendo en compañia de Daniel- Melissa: ¡Layla! -Samantha se la da y ella la abraza- ¡Gracias muchas gracias señorita por encontrar a mi hija!
Yizelle Hemsworth R.
Samantha: oh solo llamame Samantha Daniel: Sam enserio no sabes cuanto te agradesco que encontraras a mi hija Samantha: ¿esta hermosura es tu hija? ¿¡De que me perdi Daniel Hemsworth!? Daniel: Sam te presento a mi familia, ella es mi esposa Melissa, y ellas son mis hijas Yizelle la mayor Yizelle: Hola Sam -Samantha le responde con una sonrisa- Daniel: y ella es Layla la mas pequeña -dijo tomando en brazos a su hija- Melissa: ¿y tu eres? Samantha: Samantha Kathleen Hemsworth, prima de este desorientado hombre
Por otro lado, regresamos con nuestro protagonista, Joseph se encontraba acostado, desnudo, junto a París, si asi es, era el cumpleaños de París y como lo dijo, esta se entrego a él, ella no era virgen, seamos honestos ¿que mujer de 23 años esta virgen a esa edad? ¡Exacto no muchas! para nuestra suerte París no lo era, ¿notaron el sarcasmo? ambos estaban bañados en sudor, digo 5 horas ''haciendo el amor'' tienes que quedar sudado y mal oliente ¿no?
París: Joey ... Joseph despierta -muerde el pezon de Joseph- Joseph: -solo se queja con sonidos- París: mi amor despierta, vamos tienes que llegar a tu casa antes de que tus padres nos maten Joseph: 5 minutos mas -se giro dandole la espalda a París- París: ¡JOSEPH ARRIBA! -lo tira de la cama- Joseph: ¿QUE TE SUCEDE? París: NO ME GRITES Joseph: -respira profundo y suspira- nos vemos en la noche -tomo su ropa y empezo a vestirse- París: ¿te gusto? Joseph: sabes debes dejar de compararme París: ¿que te sucede? Joseph: siempre me comparas, que tu ex-novio te regalo esto en su aniversario, que tu ''amigo'' te regalo un vestido carisimo de Channel París: ¿cual es tu problema? Joseph: no me gusta que me comparen ese es mi problema París: sabes que olvida el tema, esto es todo tu y yo terminamos
Joseph termino de vestirse, tomo sus cosas y se fue, al llegar a su casa no habia nadie, subio a su habitacion tomo un baño y salio a dar un paseo al parque cuando de pronto.
X: ¡Fijate por donde caminas! Joseph: Perdon lo lamento no era mi intencion tirarte -la ayuda a levantarse X: si todos los hombres dicen lo mismo Joseph: lo lamento es solo que estoy medio distraido X: si eso lo note -cruzo los brazos- ¿no eres muy joven como para tener problemas?
Destiny
Joseph: ¿perdon? ¿cuantos años crees que tengo? X: no lo se, te ves de unos 15 o 16 años, sabes soy una chica de 15 años, no estoy muy segura de diferenciar edades en los hombres Joseph: por cierto soy Joseph X: soy Destiny, ¿eres nuevo aqui? Joseph: no, es solo que bueno, no soy de los que pasean por los parques Destiny: oh entiendo Joseph: perdon por el desastre que ocasione en tu cabello Destiny: oh no es nada, de hecho venia a correr y el viento esta insoportable
Mientras tanto Mathew estaba que reventaba de celos en el departamento, no encontraba que hacer, solo daba vueltas en la habitacion, entonces fue donde llamo a un taxi, queria distraerse y que mejor que un bar.
X: ¿que desea ordernar? -pregunto el mesero cuando Mathew tomo asiento- Mathew: dame algo fuerte X: ¿mezcal o tequila? Mathew: ¿tequila? no suena mal, dame el mas fuerte y fino tequila X: ¿me permite ver su licencia? Mathew: Escucha -mira la placa de aquel hombre y lee su nombre- Randall Stewart yo trabajo en un bar Randall: ¿que tiene que ver tu licencia con que trabajes en un bar? Mathew: tengo 17 años Randall: ¿y que quieres que haga? Mathew: toma -le da su licencia- Randall: Mathew Drew Smith, 17 años, originario de Miami ... ¿no estas muy cerca de casa? Mathew: sabes tu estupido sarcasmo solo hará que te tire un puñetazo
Regresando a Samantha, esta se habia hecho muy cercana a Layla y Yizelle, mientras Melissa solo la miraba molesta, se encontraban en casa de la tia ''Lily'', Daisy y Caroline estaban presentes ahi, Caroline tenia 13 años de edad, Daisy 19 años y Daniel 22 años.
Daisy Hemsworth
X: sabes para que seas nueva en su vida, las niñas ya te tomaron mucho cariño Sam Samantha: lo se Caroline, pero ahi algo que no me cabe en la cabeza Caroline: ninguna de las niñas tiene los ojos de Daniel o Melissa X: es porque Yizelle tiene mis ojos -dijo entrando en escena Daisy- Caroline: es como decir que Layla tiene los mios Samantha: de hecho los de Layla son iguales al del tio Roberto
Caroline Hemsworth
Daisy: no bromees con eso, el tio Roberto los tenia de color verde acaramelado Samantha: por eso, Layla tiene sus ojos Caroline: mejor olvidemos el tema, ¿oye Sam y tu novio? Samantha: se quedo en el departamento Daisy: ¿no viniste con Liam? Samantha: no, el tenia cosas que arreglar antes de venirse Caroline: ¿me disculpan? Daisy: ¿a donde vas? Caroline: con Melissa, desde hace rato me esta haciendo señas Samantha: uff Cruella de Vil te llama -Sam y Daisy rien- Caroline: que malas -ahora las tres reian-
Mientras tando en Miami, Liam se encontraba en su casa, sentado en las afueras, en la piscina para ser exactos, estaba relajado cuando de pronto.
X: ¿donde esta Samantha? Liam: ¿quien? X: Samantha Liam: ¿te interesa? X: por algo te estoy preguntando donde esta ¿no es logico? Liam: ¿para que la quieres? X: no te importa, solo dime donde esta Liam: no lo se, ayer la vi y me dijo que se iria a dormir a casa de una de sus amigas X: no mientas Liam, tu y yo sabemos que Samantha solo tiene una amiga y es esa niñita mimada de los Carrey Liam: ¿Destiny? Sabes para estar en nuestras vidas desde hace 3 años, no sabes quienes son nuestras amistades X: ¿seguro? Se tanto de ustedes que puedo apostarte que estas en casa por que tu novia no esta en la ciudad, que tus amigos estan con sus novias y que Samantha no esta con Destiny Liam: Pues te equivocaste en todo Harol, Sam esta con Destiny, mi novia y mis amigos no tardan en venir ¿sabes que dia es hoy? ¡Es sabado! ¿Sabes lo que significa? ¡Fiesta en mi casa! ¿Por que? ¡Queremos la piscina! -se levanta de su lugar- ¿Serias tan amable de recibir a mis invitados? Gracias Harol: ME LAS PAGARAS LIAM!!
Esa silueta conocida para ellas, era Scarleth la hermana de Destiny, pero la otra silueta era desconocida, Destiny estaciono el auto en la cochera, y ambas bajaron de el, entraron a casa de Destiny y subieron a su habitacion.
Scarleth Carrey
Samantha: ¿sabes quien era el acompañante de Scarleth? Destiny: ni idea, Scarleth siempre trae chicos a casa cuando mama no esta, por eso me voy a tu casa, pero ahora me quedare sola Samantha: no estaras sola, tienes a Christian -la miro picaramente- Destiny: ¡Sam! Samantha: ¿que? no me vas a mentir diciendome que no te gustaria Destiny: todo a su tiempo mi amiga -Samantha solo puso los ojos en blanco- ademas no hay prisa Samantha: -suelta una carcajada- hay Destiny tu siempre tan inocente amiga mia -la abraza- por eso te quiero X: -entrando a la habitacion- Destiny hablan abajo Samanta: ¿que te paso? X: no es de tu importancia Sam Samantha: chico mas chica igual a cama -Destiny y Samantha se rien a carcajadas- Destiny: ¿quien es esta vez Scarleth? Scarleth: nadie que no conozcas ahora ve a abrir la puerta, si es mama gritas dos veces Destiny: dudo que sea ella, vamos Sam, no quiero dejarte sola o Scarleth querra un trio Samantha: no me parece mal idea Destiny: ¡SAM! Samantha: Era broma! Destiny: ¡no bromees asi conmigo!
Mientras tanto en un mundo no muy pararelo, Joseph se encuentra en una heladeria con dos de sus hermanos, Kevin y Nicholas para ser exactos, haciendo planes para fundar su proxima empresa.
Kevin Jonas
Kevin: no es mala idea, el problema es ¿que tipo de empresa sera? Nicholas: de musica, a los tres nos gusta, podremos fundar Jonas Records Joseph: no suena mal, el problema es que no tenemos fondos para empezar a construirla Kevin: apuesto a que papa nos apoyaria Joseph: Kevin tu siempre tan inocente -dijo en un tono sarcastico- Nicholas: no, puede que Kevin tenga razon y mas si es Kevin quien le pide los fondos para empezar a construirla Joseph: pero la pregunta que hara es ¿por que abrir una disquera si yo tengo una empesa?
Nicholas Jonas
Kevin: sonara estupido, pero Joe tiene razon Nicholas: es facil, a los tres nos gusta la musica, Joe esta por terminar su carrera en ciencias de la comunicacion, tu terminaste tu carrera en administracion empresarial y yo estoy a mitad de mi carrera como manager administrativo Kevin: ¿y el punto es? Joseph: hasta yo entiendo el punto, ¿donde mas puedes emplear tu carrera si no es en el mundo del espectaculo? Kevin: la mia puedo ejecutarla en cualquier empresa Nicholas: ese no es el punto Kevin, papa tiene demasiados admisnistradores en su empresa Kevin: ¿y? Joseph: segun las leyes una empresa no puede tener mas de cuatro administradores empresariales, y papa ya tiene los cuatro Kevin: entiendo, no tiene cupo para mi, le digo que abriremos una empresa y nos dara los fondos necesarios Nicholas: ¡Exacto!
Por otra parte ella se encontraba llegando a su "refugio temporal" no fueron muy lejos, fueron a Orlando, Florida, donde vive su primo Daniel, quien al verla se sorprendio.
Daniel Hemsworth
Daniel: ¿Sam? Samantha: ¡Daniel! -lo abraza- cuanto tiempo sin verte Daniel: mirate cada vez estas mas hermosa -el acompañante de Samantha suena la garganta- X: ¿no me vas a presentar? Samantha: (XD) lo lamento, Dany el es mi novio Mathew, Mathew el es Daniel Daniel: un placer conocerte Mathew: quisiera decir lo mismo -se dio la media vuelta y empezo a bajar el equipaje del carro- Daniel: ¡que genio! -Samantha solto una carjada- ¿y Liam? ¿donde esta? Digo el plan era que vendrias con Liam Mathew: oh lamento que Liam no viniera pero YO queria estar con MI NOVIA Samantha: Matt no empieces por favor Daniel: tranquilo Mathew no te la voy a quitar -levanto los brazos en señal de paz- Samantha: -puso los ojos en blanco- pero dime que es de tu vida Daniel: entra, ya esta su departamento alquilado, ahi platicamos -ambos entraron riendo y a Mathew lo consumian los celos-
Regresando con el famoso trio de hermanos, uno de ellos se encontraba con su novia, y esta vez no era nuestro protagonista Joseph, si no su hermano Kevin, quien estaba mas que encantado que su novia estubiese ahi, pero a Nicholas y Joseph no les parecia buena idea.
Kristal Garcia
X: ¿por que tan serios chicos? Nicholas: no es nada, no te preocupes X: no creo ese cuento mi Nicky Nicholas: es Nicholas ¬¬ Kevin: ¿cual es su problema? Joseph: ¡Kristal! Ella es el problema Kristal: ¿ahora que hice? Joseph: arruinaste una salida de hermanos Kevin: CHICOS BASTA! NO VOY A PERMITIR QUE LE HABLEN ASI A MI NOVIA! Kristal: ¿saben que? tienen razon, Joey ¿me das el numero de Paris? Joseph: lo lamento Kristal, Paris cambia de telefono cada 15 dias Nicholas: otro que es manipulado -Kevin y Joseph lo miran asesinándolo con la mirada- Kevin: tu y tu sarcasmo negro mi hermano Nicholas: saben que yo me voy de aqui -se levanta y se va-
Kristal Garcia, una hermosa chica latina, de raices mexicanas e inglesas, tiene el cuerpo lleno de curvas como cualquier latina, pero a lo que Kevin le gustaba de ella era su acento, ella era nacida en Tijuana, Baja California. Se mudo con sus padres hace poco a Miami y su acento latino hacia que su ingles fuera provocador.
Kristal: oh vamos Joey, sabes que eso no es cierto Joseph: -dio un suspiro de fastidio- anota Kristal Kristal: -siempre obtenia lo que queria- listo, gracias Joey, adios amor te veo en la noche Kevin: adios querida -le dio un beso corto en los labios- Kristal: adios Joey Joseph: adios Kris -Kristal se va- Kevin: ¿por que les molesta tanto? Joseph: espera ya respondo tu pregunta -gira su cabeza- ¡Nicholas! ¡Ya se fue! Nicholas: uff pense que jamas se iría -se sienta de nuevo en su lugar- Kevin: son increibles -dijo con un tono molesto- Joseph: ¿cual es tu problema?
Mientras que en el departamento de Samantha, mientras ella platicaba con Daniel, Mathew navegaba en la computadora acostado en el sofa de la recamara, cuando encontro unos cuantos bares nocturnos, mientras chateaba con Christian.
Christian: ¿entonces ya te puso el cuerno? jajajaja y en tus propias narices Mathew: ¡Callate! ademas mira quien lo dice el que lleva dos años con su novia y aun no puede acostarse con ella Christian: ¡Eso a ti no importa Mathew! Mathew: ¡Uy! Perdon no sabia que iba a lastimar tu ego Christian: mejor ve y vigila a tu novia, no se la vaya a comer ''Daniel'' jajajaja Mathew: ya me canse de escribir espera de mandare una videollamada -enviando videollamada- Christian: -videollamada aceptada- y entonces ¿que piensas hacer? ¿pedirle la prueba de amor? Mathew: no es mala idea ¿donde estas? -el fondo era desconocido parecia estar en remodelacion aquella habitacion- Christian: en el departamento con mis hermanas Mathew: ¿hermanas? -levanta las cejas- Christian: si hermanas, estoy con Alice y Katherine Mathew: ¿Katherine? ¿Que no es menor de edad? Christian: aqui esta mi mama, ademas tiene 10 años ¿puede quedarse conmigo y Alice no?
Samantha entra a la habitacion, toma una toalla y entra al baño, despues de unos minutos sale, toma una de sus maletas y busca ropa, termina y entra de nuevo al baño cuando vuelve a salir se dirige al peinador seca su cabello lo peina y se maquilla un poco.
Mathew: ¿a donde vamos? Samantha: ire con Daniel a ver a mis primas no tardo Mathew: ¿iras sola? Samantha: ire con Daniel Christian: dejala Matt al menos te es sincera -Samantha se acerca la computadora- Samantha: ¿donde esta Destiny? Christian: ¡Hola! Si estoy bien no te preocupes tanto por mi Samantha: olvida tu sarcasmo ¿donde esta Des? Christian: en su casa, hace menos de 1 hora que la deje ahi Samantha: ok adios Chris Christian: adios linda Sam Mathew: ¿quieres que te acompañe? Samantha: no quiero incomodar a Daniel despues de como lo trataste Mathew: ya vuelvo camarada -deja la computadora y se coloca frente a Sam- Samantha: ¡Quitate! Mathew: no iras a ningun lado Samantha: Matt por favor, quiero ver a mi familia y Daniel me llevara eso es todo Mathew: entonces ire contigo Samantha: ¡No! ¡Quitate de mi camino! -se va- Mathew: ¡Te arrepentiras Samantha Kathleen Hemsworth! Christian: -se ria desde el otro lado del monitor-
Era un dia soleado, Samantha se encontraba en la esquina de un parque platicando con Destiny, su mejor amiga.
Destiny: sabes no creo que sea buena idea -se acomodo bien en la banca donde estaban sentadas-
Destiny Carrey
Samantha: ¿por que no? Digo, Mathew es muy lindo conmigo ademas desde que mis padres se separaron, mi mama ya ni atencion me pone Destiny: ¿y que tiene que ver tu escape con que tu mama no te ponga atencion?
Samantha: Des, mi amada y pobre Destiny, te explicare, mi mama no me pone atencion, mi padrastro se la pasa ''haciendole el amor a mi mama'' segun se quieren un bebe, como ninguno de los dos me presta atencion no se daran cuenta que me escape por unos dias
Samantha Hesmworth
Destiny: ¿piensas regresar? Samantha:Claro tontita, pero regresare hasta que empiecen a sospechar que me fui Destiny: ¿y como sabras eso? -Samantha le dedica una sonrisa de complice- ah no eso si que no Sam, la ultima vez que sucedio eso tu padre casi me mata Samantha: Des, ahora es diferente, mi padre no esta, y mi mama tampoco y mi padrastro ni mencionarlo Destiny: de acuerdo, dame un numero al que te pueda estar llamando Samantha: claro anota ...
Por otro lado Joseph se encontraba en casa viendo la tv en compañia de sus hermanos menores a él....
Joseph: Franklin ¿puedes dejar un maltido canal en la tv? Franklin: soy Frankie ¡FRANKIE!
Franklin Jonas
Joseph: NO ME GRITES NO TIENES DERECHO A HACERLO Frankie: TU TAMPOCO Y SIN EMBARGO LO HACES Nicholas: YA BASTA Joseph: TU NO TE METAS NICHOLAS X: -llegando a donde se origino la pelea- CHICOS BASTA Frankie: SABES AL MENOS YO NO TENGO UNA NOVIA QUE ME MANIPULA COMO LA TUYA
Joseph Jonas
X: DIJE QUE BASTA -los tres chicos se sobresaltan y lo miran fijamente- ahora -respira profundo- ¿como sucedio todo este problema? Frankie: Joseph me regaño Nicholas: Frankie, él tenia razon X: ¿razon a que Nicholas? Nicholas: Franklin solo cambiaba los canales de la tv, no dejaba uno fijo, entonces Joe se desespero y le dijo que le dejara en un solo canal X: ¿le dijo gritando? Nicholas: no, de hecho el que grito fue Fankie Frankie: Joseph me grito papa -abrazo a su padre derramando algunas lagrimas- Joseph: Joe estaras castigado 2 semanas, nada de planes con tus amigos o con París -dijo imitando la voz de su padre- lo hiciste de nuevo Franklin -se levanto del sofa y se fue a su habitacion- Paul: DENISE Denise: claro, ire a ver a Joseph, no puedo creer que siempre sea él al que castigues -subio a la habitacion de Joseph algo molesta- Paul: él solo se puso el castigo
Mientras tanto, Samantha y Destiny ya no estaban solas, cada una estaba con su respectivo novio...
Destiny: ¿lo ves Sam? Christian dice que es una mala idea
Mathew Smith
X: ¿enserio Christian? porque si no mal recuerdo tu dijiste... Christian: Mathew, tus padres y los mios me mataran cuando sepan que no ''estamos de campamento'' Mathew: ¿y por que se van a enterar? Digo, si tu y Destiny no dicen nada, nadie se entera Samantha: excepto por mi hermano Destiny: ¿Liam? -Sam asintio- Sam, Liam es quien menos debe preocuparte
Christian Bolton
Mathew: tal vez a ella, pero a mi seguro me mata -todos rieron- Samantha: -suena su celular- esperen es mi hermano -contesta la llamada- ¿Hola? Liam: Sam ¿donde estas? Samantha: en el parque con Destiny Liam: ¿estas con Mathew cierto? Samantha: si y Destiny Liam: oye ¿recuerdas nuestro plan de escape? Samantha: si ¿por que? ¿sucede algo? Liam: Sam, ven a casa a las 10:00 pm cuando Harol y mama salgan a cenar, vas a mi habitacion y coges tus maletas, toma los planos de nuestro plan y vete con Destiny o si te es posible con Mathew Samantha: Liam me estas asustando ¿que sucede? Liam: escuche a Harol decirle a alguien que le daria todo su dinero si nos secuestraban, para luego matar a mama Samantha: ¿que? ¿como es posible eso? maldito estupido Liam: acaban de llegar ya sabes que hacer me tengo que ir, adios te amo Samantha: cuidate mucho Liam, yo tambien te amo, adios -fin de la llamada- Mathew es posible que nos vayamos hoy mismo Mathew: claro Samantha: pasa por mi a casa de Destiny a las 11:00 de la noche -le da un beso corto- vamos Des, tenemos que idear como bajar mi equipaje sin que haga ruido -toma a Destiny del brazo y la jala- Destiny: te veo mas tarde Christian, te quiero muuaack
Regresando a Joseph, la charla con su madre habia terminado, ahora el se encontraba con París su novia, en un lujoso restaurante italiano, el mas costo, ya que a París siempre le gustaba lo llamativo...
Joseph: sabes París sigo pensando en como carajos deje que me convencieras de venir aqui otra vez París: te dire por que, porque me amas -le dio un beso corto en los labios-
París era una chica emo, o al menos eso aparentaba ser, le encantaba llamar la atencion, pero eso a Joseph no le importaba, ella podía ser femenina cuando se lo proponia y hoy era uno de esos dias, llevaba un hermoso vestido, a lo que Joseph le importaba era que ella le habia dicho que en su cumpleaños se entregaria a él, por eso no ha terminado con ella.
París Diamond
París: Joseph...Joseph... ¡Joe! -Joseph fue sacado de sus pensamientos por París- Joseph: ¿ahora que París? París: estoy esperando tu respuesta, digo si se te hace muy costoso mejor cambiamos el destino Joseph: lo que tu quieras, es igual París: Joe ¿me estas poniendo atencion? Joseph: lo siento París pero la escuela me trae atareado París: descuida despues hablamos de esto -le dio otro beso corto en los labios-
El reloj marcaba las 9:30 pm, Samantha se encontraba llegando a casa, el auto de Liam no estaba, pero eso no era novedad, Liam siempre salia con su novia a cualquier antro para despues irse a revolcar a cualquier hotel, pero algo extraño estaba pasando, el auto de Liam estaba entrando a la cochera, minutos despues Harol y su madre iban saliendo tomados de la mano, subieron al auto de Harol y se fueron, Samantha bajo del auto de Destiny y siguio las instrucciones de su hermano.
Liam Hemsworth
Samantha: ¡Liam! ¿Estas en casa? -preguntaba casi en susurros- X: ¡Sam! -ella se sobresalto- Lo siento sister, ven vamos -la tomo de la mano y la dirigio a su habitacion- Samantha: oye me ire solo unos dias, ademas a donde teniamos planeado irnos estan muchas tiendas ¿lo recuerdas? asi que solo me llevare esta -tomo una maleta al azar- nos vemos pronto brother -lo abrazo y empezo a llorar- te voy a extrañar Liam Liam: y yo a ti mi little wicked [pequeña traviesa] -le dio un fuerte abrazo y beso su frente- ahora vete antes de que me arrepienta, no te preocupes por mi yo tambien me ire de aqui, en 15 dias te alcanzo a ti y Mathew o Destiny, adios Sam
Jetta 2012 (Auto de Destiny)
Samantha salio de casa con maleta en mano, subio de nuevo al auto de Destiny, pero esta vez antes de subir coloco su maleta en la parte trasera del auto, todo iba bien pero al llegar a casa de Destiny todo cambio, una camioneta misteriosa estaba estacionada justo enfrente de la casa de Destiny, cuando de pronto vieron que dos hombres bajaron de la camioneta, entre ellos una silueta que era conocida para ambas.
El amor trae alegrías, tristezas, dolor, esperanzas, recuerdos, pero siempre el error mas grande trae consecuencias que pueden marcar tu vida.
Ella a los 15 años de edad, escapo de su casa en una fuga junto a su novio, al llegar al lugar donde se enconderian, ambos se besaron, ese beso fue tornando pasión y deseo, ese día ella había perdido lo mas preciado que tiene una mujer, su inocencia.
Por otro lado él a la edad de 16 años, tuvo su primer relación con su novia provocando que esta quedara embarazada, esta decidió abortar el bebe al nacer pero él pidió su custodia, se convirtió en padre de una hermosa niña, era el padre mas orgulloso, su hija era inteligente su nombre era París, se llama igual que su madre, pero no se parecía en lo mas mínimo a ella.
Sin embargo, ella no quedo embarazada por perder su inocencia con su novio, quedo embarazada por se violada por su padrastro al cumplir los 16 años, ella huyo de casa, desesperada fue en busca de su padre, pero este había desaparecido, entonces fue cuando su mejor amiga le dio su apoyo, pasaron los meses y se convirtió en mama de un hermoso niño, cuyo nombre era Andrew, era rubio y tenia unos hermosos ojos azules.
Ambos vivían en la misma ciudad Miami, Florida, trabajaban donde mismo, ¿por casualidad se encontraban? ¡No! Pero todo cambio un día lluvioso, cuando ella iba camino a casa junto a Andrew, cuando empezó a llover, iban saliendo de la oficina, cuando al cruzar la calle un auto la arrollo, Andrew desesperado corrió hacia su madre y le gritaba que despertara, él iba saliendo del edificio con su hija tomada de la mano, con ellos iban dos guardaespaldas, al ver al niño llorando y pidiendo ayuda se acerca a ellos, toma al niño y le pregunta lo sucedido, Andrew le cuenta lo que paso, él llama una ambulancia y pide que lleven a Andrew y su hija a su casa, los guardaespaldas obedecen aunque uno se llevo a Andrew a costa de pequeños jalones ya que no se quería separar de su madre.
Así se conocen Joseph Jonas y Samantha Hemswort, padres de París Jonas y Andrew Hemswort, aqui empieza su historia todo tiene tropezones y caidas pero al final se levantan con ayuda de los que los rodean.
Saliste de la disquera y te fuiste al shopping, estabas comiendo en un restaurante del shopping cuando....
X: Al fin te encuentro -se sienta frente a ti con una sonrisa- Tu: ¿disculpa? -la miraste confundida- ¿te conosco? X: no, pero yo a ti si -no quitaba esa sonrisa de su rostro- Tu: oye no lo tomes tan literal pero me estas asustando X: tu eres _______ White la mejor amiga de Demi Lovato y eres hija de Bryan White el exito empresario Tu: wow -reiste nerviosa- parece que lees muchas revistas de espectaculos y economia X: en realidad se todo eso por mi madre y mi hermano Tu: ¿tu madre y hermano? X: oh que tonta soy no me he presentado soy Vicky Truscott soy hija de Bianca Loner y mi padre es Drew Truscott
Tu: Vicky Truscott, lindo nombre, eres linda
Vicky: gracias tu tambien eres linda -ries-
Tu: ¿que te trae por Hollywood? Digo Bianca menciono que tu vivias junto a tu padre en Las Vegas, es una mejor ciudad que esta
Vicky: si lo se, pero extrañaba a mi mama, y bueno hace una temporada atras fue a visitarme junto a tu padre y mi hermano Matty, el tenia 4 años en ese entonces
Tu: ¿4 años? uff chica estas hablando de hace 6 años, el mocoso esta por cumplir 10 años
Vicky: ¿mocoso? ¿no te agrada Matty?
Tu: como no me va a agradar es mi hermano, pero en parte es mi mocoso, sin el mi vida no tendria sentido
Vicky: -suena su telefono- oh un tweet -saca rapido su telefono de su bolso- ¿tienes twitter? -dijo con la mirada en su blackberry-
Tu: si se llama @WhiteLovesM -en eso suena tu telefono- disculpa tengo que contestar una llamada
Vicky: claro descuida, te seguire en twitter -tu reiste y te levantaste a contestar-
Tu: ¿Hola? -dijiste al contestar el telefono-
X: ¿hablo con ________ White?
Tu: si ¿quien habla?
X: soy Isabella, solo quiero decirte que Klepper te solicita ahora mismo en la disquera
Tu: ¿para que?
Isabella: hoy se dara a conocer Selena Gomez, ademas para que se te haga fama quiere que convivas con alguien de altura mayor
Tu: amm de acuerdo voy en camino
Isabella: no te muevas la limo va en camino -fin de la llamada-
Tu: Vicky -ella te mira- ¿quieres ir conmigo a un lugar?
Vicky: claro seria genial
Llego la limosina y ambas entraron en ella, al llegar a la disquera...
X: _______ ¡Hermosa! que bueno que llegaste -te da un calido abrazo- ¡ISABELLA!
Isabella: si señor Klepper
Sr. Klepper: llevala con ellos, empezara su transformacion
Isabella: vamos _________ -se van-
Sr: Klepper: ¿tu eres?
X: soy la hermana de _________
Sr. Klepper: ¿hermana? ella solo tiene un hermano Matty
X: bueno no es mi hermana de sangre, mi mama es la esposa de su padre
Sr. Klepper: entiendo ¿y tu nombre es?
X: Victoria Truscott, pero todos me dicen Vicky
Despues de 2 horas....
X: Bien querida dejaste de ser esta hermosura -le muestra una foto de ella- para ser esta diosa -le da un espejo-
X: -se mira al espejo- wow Roger hiciste un gran trabajo, ni yo misma me reconosco
Roger: oh basta que me avergüenzas nena -ambos rien- ademas yo solo te di retoques
X: gracias a todos, no se si lo hubiera logrado sin ustedes
Roger: oh Selena espera -te toma una foto y la imprime de inmediato- vamos tenemos que presentarte
Llegas con el señor Klepper junto a todos los maquillistas....
Sr. Klepper: ¿donde esta mi estrella Roger?
Roger: ¡Damas y caballeros! -suelta una risita- les presento a Selena Gomez (osea tu)
Selena: ¿y bien? ¿que tal me veo?
Sr. Klepper: no puedo creer que seas tu -te entrega una carpeta- esas son audiciones a las que estan invitada
Selena: gracias pero no debiste molestarte -abres la carpeta y encuentras esta imagen- pero aun no afino bien al cantar
Sr. Klepper: oh descuida tienes un maestro para eso, haganlo pasar -ordeno a la seguridad- Selena te presento a tu maestro de canto Sterling Knight Sterling: -se acerca a ti- Hola tu debes de ser Selena Gomez ¿cierto?
Selena: si asi es -los nervios te comian- es un placer verte de nuevo Sterling: ¿disculpa? Selena: perdon es que te veo en tv y siento que te conosco de toda la vida [sonrie ________, que no te descubra, actua, aprende algo de ensallar las lineas de Demi] perdon si te incomode no era mi intencion [¡eso es! lo haces bien] Sterling: oh no para nada -te toma de la mano- ven vamos al estudio veamos que tantos acordes o afinaciones mejor dicho, necesitas -te lleva junto a el- X: ¿y _______? Sr. Klepper: descuida Vicky, esta en buenas manos, ahora por que no subes a la limo y le dices al chofer que te lleve a la mansion White -sonrio y se fue-
Mientras tanto.... X: ¿Hola? .... ¡Te engañe! Lo siento por el momento no puedo atenderte, deja tu mensaje yo te llamo bye everybody are beautiful X: ¿te contesto? X: no me contesto su amiga la operadora -dijo sarcastica- X: basta Demi, no estoy para tu estupido sarcasmo Demi: por que no la llamas tu Mitchel, a ti te urge hablarle no a mi Mitchel: -suena su telefono- disculpa -contesta la llamada- Ahora que quieres X: uy que caracter, solo quiero decirte que llames a todas las celebridades de tu estupida agenda y diles que dentro de dos horas les dare a conocer a una nueva super estrella Mitchel: ¿que? X: lo que escuchaste Mitchel, ahora pasa la voz -fin de la llamada- Demi: ¿quien era? Mitchel: mi ex-representante Demi: ¿Bruno? -Mitchel asiente- ¿aun tiene tu numero? Mitchel: si, ahora llama o envia un mensaje desde tu telefono a todos tus contactos diciendo lo siguiente....
Regresando a Selena...
X: babe babe babe baby..
X: bueno para ser honesto Selena, no necesitas afinaciones
Selena: lo dices para no ser descortes, descuida Sterling di la verdad
Sterling: nena estoy diciendo la verdad, no necesitas afinaciones cantas hermoso, sabes tu voz me es conocida Selena: ¿conocida? chico soy nueva aqui como se te va a hacer conocida mi voz -te estabas poniendo nerviosa- Sterling: no lo se, es como si la hubiera escuchado antes, pero mejor olvidalo no te quiero incomodar, que dices si nos vamos a tomar un cafe Selena: claro porque no, solo deja ir por mi bolso
Él
tocaba una melodía que llegaba al corazón. Me ponía triste, melancólica
y tal vez nostálgica. Tocaba como si el mundo se le fuese de las manos,
tocaba con el corazón, con su ser. Tocaba con una paz, y un rostro
inexpresivo del que solo se movían los ojos al mirar sus manos
explayándose libremente por aquellas teclas. Era algo automático, no es
que planease las notas, al contrario, ellas salían por si solas. Cuando
él tocaba paraba el tiempo, lo detenía y lo manejaba a su merced.
La
melodía recorría cada parte de mi ser, me paralizaba. Hasta el sordo
más sordo podía escuchar aquella música, porque se escuchaba en el alma.
Estaba en el alma. En el corazón. Me daba paz, pero al mismo tiempo una
inquietud, un nerviosismo difícil de expresar. Me daban ganas de
llorar, era triste, pero a la misma vez alegre.
Era suya, la
melodía era suya. Era algo más que notas tocadas en un finísimo piano,
no era algo material. Eran sus sentimientos, aquella melodía expresaba
lo que no podía expresar con palabras, lo que no podía demostrar con
gestos corporales. ¿Lo que yo sentía en ese momento, era lo que él
sentía?
Mis ojos alojaron lágrimas dulces como la miel. Lloraba
porque lo amaba y aquella melodía, aquellos sentimientos no hacían más
que aumentar mi amor por él. Lo amaba con locura, lo amaba con mí ser.
Con mi alma. Con mi corazón. Amaba su melodía tal como amaba a sus
sentimientos, porque eran lo mismo. Eran cosas paralelas. Algo físico y
denso. La melodía, la música la podía escuchar, sus sentimientos los
podía sentir en el aire, en la habitación. En sus caricias y besos. Y
quería ser parte de ellos por la eternidad. Quería que ser su melodía,
quería ser su sentir. Quería ser su piano, quería ser su alma.
Sentía
mi corazón en mis oídos. Podía sentir el palpitar en mi pecho, mi pulso
en mi cuello. Él aceleraba mi respiración y todos mis sentidos. Él era
mi nerviosismo, mi corazón, mi melodía y mi sentir.
- ¿Por qué
lloras? – Preguntó rompiendo el silencio de voz. Di un brinco y abrí los
ojos de par en par. No había dejado de tocar la música que tanto me
llenaba y me vaciaba.
- No estoy llorando – Mentí mientras
silenciosamente me secaba las lágrimas con el dedo índice de la mano
derecha. No me podía ver, estaba parada en el marco de la puerta de
nuestra sala de música, y él estaba dándome la espalda.
- Lo
estás haciendo. Te escuché sollozar – Afirmó con voz aterciopelada. ¿En
algún momento había sollozado? Pues no me había dado cuenta. Mi mente y
mi cuerpo estaban entregados a tan dulce y amarga melodía. Me erguí y me
separé del marco de la entrada unos centímetros y junte mis manos por
delante a la altura de mi cintura. Caminé algunos pasos, los cuales
resonaron en el piso de marfil y en toda la iluminada habitación. Llegué
hasta su presencia, y alcé una mano inconscientemente. La iba a posar
en el hombro de esmoquin, pero mientras viajaba en el aire, me percaté y
la devolví a su antiguo lugar. Es triste, pero a la misma vez alegre
– Comenté observando el cabello negro azabache de su nuca. Ahora la
melodía sonaba de fondo, al menos para mí. No sabía si me estaba
prestando atención – Recorre cada parte de mi cuerpo, me estremece y me
pone nerviosa. Me debilita, me paraliza, pero paralelamente me llena de
paz… de tranquilidad y una emoción grata. No sé qué hacer, si reír o
llorar. Creo que ya hice mi elección. Lloré, pero no sé si fue de
felicidad o de tristeza.
- Es una combinación de las dos.
Felicidad y tristeza. Ambos son sentimientos paralelos, pero son
contrarios, son hostiles – Explicó poniendo más énfasis en sus manos –
Es mi combinación.
- Ya veo… - Susurré suspirando. Sus palabras
me mataban, al igual que su música, y era solo porque eran de él. Me
alejé y caminé sobre mis pasos. Antes de salir, me di media vuelta y lo
mire nuevamente.
- “No siento temor, yo sé bien que en mi alma estás” – Entonó junto con la melodía – No te vayas.
- ¿Es una orden? – Pregunté un poco molesta.
-
Sabes que no lo es – Sorpresivamente dejó de tocar y se levantó – Lo
sabes… - Repitió bajando la tapita que cubría las teclas del piano.
-
No lo sé – Susurré – Ya no sé nada de ti. Te amo, pero no sé quién eres
– Bajé la vista – No sé que sientes, que piensas o que deseas. Siempre
has sido cerrado, eso lo comprendo, incluso ya me acostumbré, pero no me
digas que sé cómo eres y que le dé un significado a algo que dices o
expresas, porque tiene muchos.
- Claro que me conoces – Se dio vuelta y sentí su mirada posada en mí.
-
Me casé contigo porque te amo, porque amo tu silencio cuando estamos
juntos. Amo tus ojos tratando de buscar algo que no sé, en mi mirada.
Amo cuando en las noches, mientras duermes, me tomas por la cintura y me
atraes hacia ti, porque es la única vez en todo el día que me tocas.
Amo cada parte, cada célula de ti – Levanté la cabeza decidida. Su
mirada me impactó como sabía que lo iba a hacer – Pero no digas que te
conozco. No sé cuáles son tus temores, tus miedos, tus pensamientos. No
sé qué quiere decir esa canción, no sé que expresa, no sé qué te impulsó
a hacerla. Ya ni sé si me quieres a tu lado.
- ¿Te vas?
- Si – Contesté uniendo fuerzas que no tenía – Me marcho.
-
¿Por qué? – Su mirada me intimidaba. No la desviaba en ningún segundo,
ni en un pestañear. En cambio yo constantemente, miraba algo de la
habitación o simplemente bajaba la vista. Porque no puedo seguir
aquí, así. Tú me alejas, y prefiero irme ahora, por mi cuenta antes que
lo hagas tu y me digas que ya no me quieres a tu lado, aunque sé que lo
deseas.
- Te contradices – Fue hasta una esquina donde se
encontraba un mueble con licores. Tomo un vaso y vació en él un liquido
de color café – amarillento. Antes que pudiera responder, estaba sentado
en el sofá con el tobillo de su pierna derecha apoyado en la rodilla de
su pierna izquierda – ¿Qué persona deja a alguien que supuestamente
ama?
- Yo. Por amarte me duele que me alejes, que no me toques,
que no me hagas el amor por las noches. Por amarte me desvelo para
sentir algún roce entre nuestros cuerpos. Por amarte, siento una
angustia cuando tocas esa tan hermosa melodía. Porque eso eres para mí:
Una melodía, una hermosa música con la cual me deleito o me deleitaba
cada mañana al amanecer, cada tarde al atardecer, y cada noche al
anochecer. Y eres mi sentir, porque cuando estás lejos no siento. Y me
contradigo, así soy. Me marcho, pero cuando te deje de amar volveré a
sentir.
- Se te hace tarde – Miró el reloj circular que colgaba
de una cadena la cual estaba sujetada al bolsillo interior del esmoquin –
Iré a avisarle al chofer para que te lleve a… ¿A dónde te quedarás?
- Kevin, tengo familia – Contesté asintiendo con la cabeza.
- Claro – Acercó el vaso de whisky a su boca y bebió del licor – Iré a avisarle para que te lleve.
Se
levantó y salió de la habitación. Era la última vez que iba a estar
ahí. La última vez que iba a escuchar aquella melodía, que llevaba
escuchando hace días y tal vez meses. La última vez que lo miraría a los
ojos y le diría que lo amaba. Sería la última vez que iba a estar en mi
hogar. Me recosté por última vez por el balcón, logre contemplar
aquellos jardines lo cuales planté todo mi esfuerzo, todo mi amor, donde
por primera vez me dijo que me quería, donde me musitó que me mudara
con él. Aquella vista era mágica, realmente me encantaba ese lugar, y
esa habitación, sería la última vez que estaría en ella, ya no me
impregnaría de su aroma, no vería esas fotografías que tanto amaba. Ya
era hora de dejar todo atrás. -No tienes porque hacerlo y lo sabes- Me dijo casi en un susurro, desde el marco de la puerta
-Joe,
es hora de dejar esto, ya no funciona, les he tomado un aprecio muy
grande, si no lo hago ahora, no lo hare nunca, lo siento.
- Esta bien ______ supongo que Kevin no sabe lo que pierde. -Solo quiero que me hagas un favor – el asintió – No me mencionen en esta casa cuando me valla, quiero pasar al olvido… - Sabes que eso será misión imposible, marcaste la diferencia en esta casa, marcaste la diferencia en cada uno de nosotros… -Lo siento Joseph…
Señorita
Jonas ¿Desea que le lleve alguna maleta o algo? – Interrumpió en la
habitación la presencia de un hombre mayor, pero aún así amable,
mientras Joe salía de la habitación. “Señorita Jonas”. Acababa de dejar
de ser parte de aquella familia, ahora era simplemente “_____”(tu
apellido).
- Richard, ¿me harías el favor de llamarme por mi verdadero apellido? – Me voltee hacía el hombre - ¿Tal como me conociste?
-
Eh, claro Srta. ______ (Tu nombre) – El chofer me miró desconcertado y
confundido – ¿Llevo las maletas que están a un lado de la puerta
principal?
- Si, por favor – Antes de que el hombre se fuera, le
regalé una sonrisa. Di vueltas por la habitación y suspiré. “Está bien,
_____. Ya está” Las lagrimas dulces, ahora eran amargas. Era difícil
separarme del hombre que amaba, y más si lo hacía por mi propia
decisión. Me contradecía nuevamente, le había dicho a Kevin que sería
mucho más difícil apartarme de su lado cuando él me dijese que así lo
quería, y ahora pensaba que era más difícil separarme de él por mi
propia cuenta.
Salí de la sala de música y encontré a Kevin
parado a un lado de la puerta que daba la entrada a la gran Mansión
Jonas. Estaba apoyado en la pared y tenía los brazos cruzados. Una de
sus manos estaba apretando el puente de su nariz. Me quedé algunos
segundos mirando como algunos de sus mechones de cabello caían
rebeldemente por su cara
- Adiós, Kevin – Me paré frente a él y
lo miré a los ojos. Era un desafío, si aguantaba más de cinco segundos
no podría irme de allí y fue por eso que desvié la vista hacia otro
lugar – Te deseo lo mejor.
- Adiós – Respondió con su tan
particular rostro inexpresivo. Por un momento sentí tanta curiosidad que
mis labios se abrieron para preguntar que sentía en ese momento, pero
antes de que algún sonido saliera de mi boca, los cerré nuevamente. Lo
que si hice fue acercarme a él. Con miedo pero con valor, pude sentir el
ritmo de su respiración. Miré sus ojos, luego sus labios. Labios que no
iba a besar más. Apoyé mi frente en la de él y cerré mis ojos. Tan
contradictoria era la vida. Nos mantenía unidos por algo invisible, pero
al mismo tiempo uno se separaba del otro. Sentí sus cálidas manos y
estas se alzaron enlazadas con las mías hasta la altura de nuestros
hombros, en el aire. Mi corazón lloraba ¡Cuan grande eran las ganas que
tenía de besarlo como hace mucho que no lo hacía! ¡Cuan grande era el
deseo de que me hiciera el amor como solo él lo hacía! Desesperada,
me separe tranquilamente. Sentí sus labios en el torso de una de mis
manos. Me tuve que morder el labio para no dejar escapar un sollozo
rogando ayuda. Auxilio. Rescate.
Abrí los ojos lentamente, y vi
que los suyos aún permanecían cerrados. Me aleje de él sin soltar su
mano y caminé hacia la puerta. Richard ya había dejado las maletas en el
coche y me iba ir a dejar a las tierras de mi familia. Se quedó quieto y
al igual como lo hice yo, abrió los parpados paulatinamente. Me miró
desesperado, expectante y sorprendido. Me alejé más y más de él, hasta
que nuestros brazos quedaron estirados. Bajé un escalón, otro y otro.
Nuestras manos se fueron soltando de a poco hasta que solo las puntas de
nuestros dedos fundían un cálido roce. Llena de dolor, de angustia y desesperanza me di vuelta rápidamente y comencé a descender hasta donde se encontraba el coche. Hija
¿estás segura? – Preguntó mi mamá sentándose a mi lado con una tela
para bordar – Es tu esposo. Recién tienes 22 años, no puedes elegir tu
destino así como así.
- Mamá, ya han pasado 2 semanas – Inquirí levantándome - ¡Y solo has hablado sobre él!
- Tú lo amas, él te ama ¿Qué haces aquí?
- ¿Cómo sabes tú si él me quiere? – Grité entre sollozos - ¡No lo sé yo y lo vas a saber tú! -
Subí
rápidamente las escaleras hasta llegar a mi habitación. Lo último que
lograría en esa casa, sería olvidarlo. Mi madre se empeñaba en hacerme
recordar diariamente mi “error”. Y yo cada vez me sentía peor.
En
mi mente seguía dando vueltas aquella melodía que tanto le gustaba a
Kevin. Sonaba y no paraba. ¡Lo quería cerca! Si tenía que arrancarme la
piel, la carne o el corazón para poder estar con él en la misma
habitación o tan solo respirar su aire, yo lo haría. Porque era mi
melodía y mi sentir. Sin él yo era un cuerpo sin vida, un muerto
viviente. No tenía una razón para seguir viviendo.
Me senté en mi
cama y cerré los ojos. Visualicé sus manos desplazándose por las teclas
del piano, su cabello cayéndole por la frente cubriéndole sus hermosos
ojos verdes. Viendo como se le iba la vida en esa música.
Tenía
que volver. ¿Qué hacía sentada en esa cama que ya no era mía, si había
un hombre que amaba y que me amaba? Porque en el fondo, yo sabía que lo
hacía. Camine hasta mis maletas, las cuales seguían equipadas y comencé a
echar mis pertenencias a una vacía, pero luego pensé “que importa una
maldita maleta” y salí corriendo. Recuerdo que mi madre me llamó por la
ventana, pero yo seguí mi camino sin prestarle atención.
Me
demoré demasiado en llegar. Nuestras casas – o la casa de mis padres y
la de nosotros – estaban bastante alejadas. No tuve otra opción que
caminar a pie y al llegar allá mi vestido rosa pastel estaba café.
- Richard – Grité viendo a un hombre que entraba a mí casa - ¡Richard!
-
Srta. _____ – Corrió hasta mí y me tomó del brazo - ¡Esta usted hecha
un alboroto! Deje llamar a Rose para que le prepare un baño.
- ¡No! – Paré en las escaleras - ¿Dónde está Kevin?
- ¿El Sr. Jonas? – Frunció el ceño – Ah sí, está montando caballo en esa dirección – Señaló hacia su derecha.
-
Muchas Gracias, Richard – Agradecí y corrí hacia donde me había
señalado el chofer. A lo lejos vi la figura de un hombre montado en un
caballo. Estaba dándome la espalda.
Me acerqué aún más con el
corazón en la mano. Volvería a tocarlo, a besarlo y a decirle cuanto lo
amaba. Volvería a él y no me separaría jamás. Me reí mientras que con
cierta dificultad, caminaba sobre la maleza. Todavía quedaba una
distancia notable entre nosotros, pero pude ver el destello de sus ojos
cuando Kevin se volteó hacia mí.
La melodía volvió a sonar en mi
cabeza, pero no especialmente ahí, si no que se escuchaba en el alma.
Estaba en el alma. En el corazón. Corrí con más ahínco hacia donde
estaba él y pude ver que el hacía lo mismo – pero a caballo - hacia mí.
Todo
lo demás sucedió tan rápido, que recuerdo pocas cosas. O quizás las
bloquee porque no son gratas, no son felices. Y es mejor no recordarlo,
pero haré un esfuerzo. Ambos corríamos para encontrarnos nuevamente.
Aquellas dos semanas habían sido una eternidad, lo extrañaba y
demasiado. Aunque cuando estuviera con él, no hablase ni expresara nada,
ya me había acostumbrado.
Lo miré y una sonrisa se explayó en mi
rostro. El galopaba aún más fuerte. Se acercaba más y más, pero de
pronto cayó. Yo paré en seco, mi corazón por un momento dejo de latir y
mis ojos se desorbitaron.
- ¡Kevin! – Grité desesperada al ver que el caballo se tropezaba y que Kevin se caía de él - ¡Kevin!
Cuando
llegué allí no sabía qué hacer, que acción seguir. Kevin estaba en el
suelo con los ojos cerrados y el pelo revuelto. Todo sucio con tierra y
sangre. El caballo estaba encima de él y le aplastaba las piernas y gran
parte del torso. Una piedra puntiaguda estaba debajo de su cabeza,
haciéndola de “almohada”. Sentía mi corazón en los oídos, me incline a
su lado y alcé una mano pero mientras estaba viajaba por el aire, la
retire. Igual que como lo había hecho antes de marcharme. La lleve a mi
boca y ahogué en ella el sollozo desesperado que salió de allí.
-
¡Richard! – Grité a todo pulmón - ¡Richard! ¡Maldición! ¡Richard! –
Todo era en vano, sabía que no se iba a escuchar hasta la mansión, pero
realmente no sabía qué hacer. Estaba en shock, estaba impresionada. Nunca
en la vida había visto tanta sangre junta, y algo horroroso apretaba mi
corazón. Mi rostro estaba empapado de lagrimas que no se bien en qué
momento boté. >> ¡Richard! – Volví a gritar - ¡Ayuda!
Supongo
que mis gritos eran tan desesperados que llegaron a ser escuchados por
las personas de la Mansión. Cuando me encontraron yo aun seguía a
centímetros del caballo y de Kevin, sin haberlo tocado. No comprendía
bien que pasaba, solo sabía que era algo malo. Algo horrible. - Srta. ________ – Dijo una mujer – Tenemos que llevarla a la casa.
- No… - Susurré – Yo quiero estar con Kevin. ¿Dónde está?
- Se lo han llevado a la casa – Contestó estirando una mano para poder levantarme. La acepté y juntas caminamos hasta mi casa. - Al
llegar a la mansión entre corriendo y gritando desesperadamente el
nombre de Kevin. Sabía que lo habían llevado a su habitación, a si que
fui hasta allí, pero unos hombres me tomaron de los brazos y mi dijeron
que no podía entrar, que el doctor de la ciudad ya iba a llegar, pero
que no lo podía ver en ese estado. Con arañazos, gritos, mordidas… me
logré soltar e irrumpí en la habitación. Le habían sacado la ropa y en
su pecho había una herida enorme, que dejaba ver parte de su carne y
huesos. La almohada estaba roja. Con mis manos me tapé la cara y
sollocé. No se podía ir… no me podía dejar así.
Caminé hasta su
cama, y suavemente con el torso de mi mano derecha le acaricie el
rostro. Su piel era tan suave, tan pálida, tan perfecta. Acerque mi
rostro al suyo, y le bese los labios. Estaban fríos. Seguían siendo tan
suaves como los recordaba, pero no eran los mismos. No estaban cálidos.
- Kevin… - Susurré con la esperanza de que pudiese decir algo, cualquier cosa - ¡Kevin!
No
obtenía ninguna respuesta. Seguía vivo, su pecho se levantaba
débilmente, pero todavía latía su corazón. No sabía que decir, miles de
palabras se amontaban en mi mente y en mi boca queriendo salir todas de
una vez. Las personas que antes estaban en el dormitorio, se habían ido.
Me habían dejado sola con él. Con el hombre que amaba.
- Amor,
abre tus ojitos – Supliqué acongojada – por favor. Mírame y demuéstrame
que todo va a estar bien, que esto ya va a pasar. Que tocaras de nuevo
esa melodía tan linda. Esa melodía de Alegría y tristeza. Kevin, dime
que me besaras de nuevo, y me acariciaras. Que me susurraras algo al
oído y me darás fuerzas. Aunque sea dime que ya no me quieres. ¡Pero
maldición! Dime algo…
Me puse de rodillas en el suelo, quedando
casi a la misma altura que Kevin. En ese instante no pensé nada, solo me
dediqué a mirarlo. Era hermoso y seguía mostrando serenidad y un rostro
neutro. Me sequé las lágrimas y apoye mi cabeza en su hombro.
Estaba
en la cama en la que tantas veces habíamos hecho el amor, donde me
acariciaba y me besaba. Hace tiempo que no lo hacía, y presentir que ya
no lo haría más… era desilusionador y horrible. Si él se iba, mi corazón
se iba con él. Mi cuerpo y mi ser. No, el no me podía dejar, ¿Qué haría
yo sin él? En aquella casa tan grande, que no me pertenecía si él no
habitaba allí.
Unos pasos alarmados entraron a la habitación.
Levanté la cabeza y divisé al médico de la ciudad. Me hice a un lado,
con cierta dificultad, ya que todas mis fuerzas se debilitaban.
- Srta. Jonas – Me saludó el hombre - ¿Podría salir de la habitación, por favor?
-
No – Respondí como si fuese obvio que no me iba a ir. No iba a dejar a
Kevin, si él se iba me llevaría, pero solo no se iba a ir – Yo me quedó
acá ¿Cómo cree usted que me voy a ir, mientras que Kevin está en ese
estado? ¿No usa la lógica?
- Srta. _____ – Richard me tomo del
codo – Dejemos al médico hacer su trabajo – No sé que me impulsó, pero
me fui con él. Antes de salir de la habitación, me devolví y miré a
Kevin. “Te amo” pensé y me incliné para besarle los labios. Ah – Un
gemido salió de sus labios. Me erguí y lo miré incrédula, se estaba
moviendo, estaba despertando. Iba a estar conmigo, no se iba a ir. Abrió
los parpados y a la primera persona que vio fue a mí. Me miró con sus
hermosos ojos verdes, llenos de sentimientos, pero a la vez tan vacíos.
Su mano débilmente buscó la mía y yo se lo hice más fácil, se mojó los
labios con la lengua – _____…
- ¡Si! ¡Aquí estoy! ¡Y no me iré! – Exclamé mientras volvían las lágrimas a mis ojos.
- _____ (tu apodo)… - Repitió con una pequeña sonrisa – Has vuelto.
– Kevin, yo no debí irme. Ahora no estarías así – Susurré - Perdóname.
-
Sht – Cerró los ojos – Calla, no es tu culpa. Es mía, si… - Su voz era
muy bajita, apenas audible. Tenía dificultad para mover los labios, y
más para que algún sonido saliera de su boca – Si yo te hubiese
detenido, no habría pasado dos semanas lamentándome tu ausencia, al
contrario, las hubiese aprovechado para estar contigo, pero ya es tarde…
-
¡No! ¡No es tarde! – Negué con la cabeza – Kevin, aún tenemos toda una
vida por delante, hasta que seamos ancianitos. Y cuando lo estemos,
vamos a recordar todo lo que nos esta pasado ahora y nos vamos a amar
más. Yo quiero estar toda mi vida, y literalmente, contigo.
- No
llores… - Suplicó – Odio verte llorar, tienes una sonrisa demasiado
linda para opacarla con lágrimas – Me regaló una sonrisa pequeña, pero
la más linda de todas. Me senté a su lado, en un espacio vació de la
cama y me acurruqué en su pecho – ____ (tu apodo)…
- Mmm… - Aún
sentía su corazón latir. Me preguntaba si le dolía que yo estuviese
recargada en su pecho y cuando trate de levantarme rodeó su brazo por mi
cintura y me lo impidió. Con todos los movimientos que hacía, no se
veía tan débil, pero yo sabía que solo disimulaba que no lo dolía y que
no sufría.
- _____… - Carraspeó y puso su mentón en mi cabello –
No eres la única que se aleja de alguien que quiere – Recordé nuestra no
muy grata conversación en la sala de música, aquel día en el que partí –
Yo lo hice, te aleje de mi lado. Te alejé tanto que llego un punto,
como tú me dijiste, que ya no me conocías. Que ya no hablaba, no sé
porque lo hice. Si pudiera devolver el tiempo, cambiaría todo eso y
ahora no estaríamos así, pero no se puede y es porque así tiene que ser.
-
Ya basta – Susurré. Abrí los ojos y vi que estábamos solos en la
habitación – Te amo y eso no ha cambiado, quiero estar contigo. Quiero
que te sanes y que toques esa linda melodía, que tanto me gusta.
- No te gusta, te hace llorar – Inquirió.
-
Me encanta, porque a través de ella puedo sentir lo que tú sientes –
Aclaré levantando la cabeza, y mirándolo a la cara – Bésame, Kevin. – Me
acerqué mas a él y yo lo besé. Sus labios estaban más cálidos y más
suaves. Me besaba tierna y lentamente, con la misma pasión con la que
tocaba el piano. Como si el mundo se le fuese en ello. Me besaba como si
fuera la última vez. Tan solo pensar en que se iba a marchar - porque
lo sabía, algo dentro de mí me convencía que aquella si sería la última
vez – hacia que saliese un río de lágrimas. La melodía volvió a sonar
dentro de mí, y era grata, era feliz. Tan rápido que ni pude darme
cuenta, sus labios fueron perdiendo fuerzas. No lo quería dejar ir, y lo
besaba con más ahínco. Tenía que tocar el piano para mí, tenía que
explicarme porque y como había creado esa melodía, tenía que sentir su
cuerpo dentro de mí y tenía que escuchar un te amo salir de sus labios.
Tenía que hacer muchas cosas, explicar muchas cosas… no se podía ir.
¡No!. Me separé de él y su rostro. Tan sereno, tan inexpresivo… tan
hermoso. Algo dentro de mí se removió, mi corazón se estrujó y todas las
lágrimas se secaron. Lo bese una y otra vez. - Kevin… - Susurré
mientras lo besaba - ¡KEVIN! – Le besaba el rostro, sus mejillas, su
mentón, su nariz, su frente, sus ojos – No te puedes ir, tienes que
quedarte conmigo. ¡Lo tienes que hacer! – Me senté en el cama y lo
empecé a remecer - ¡No! ¡No! ¡No!
Supongo que mis gritos
desesperados llamaron la atención de las personas que en ese momento
estaban en la Mansión. Me encontraron remeciendo el cuerpo de Kevin con
todas mis fuerzas. Algunos hombres me tomaron de los brazos y me
alejaron de su cuerpo
- ¡Suéltenme! – Grité pataleando - ¡Malditos! ¡Suéltenme! ¡Los echare a todos si no lo hacen!
Solo
gritaba, más no lloraba. Creo que era porque el dolor era tan grande,
que me era imposible demostrarlo con lágrimas. No bastaba con eso,
ninguna lágrima, ningún llanto calmaba lo que sentía en mi corazón. El
hombre que amaba – y el único en mi vida – ya no estaba. Me había dejado
sola, en un mundo que no conocía sin él. Me era imposible aceptar que
el ya no iba a estar. Tenía la esperanza de que todo fuera una pesadilla
y yo aun estuviese en la casa de mis padres. Y así no volver a la
mansión. Porque si ese era el precio que tenía que pagar para que Kevin
siguiese con vida, yo lo habría hecho, pero no era posible devolver el
tiempo. No se podía.
~~~
La
melodía volvía a sonar. En la habitación. En el alma. En el corazón. La
sala de música estaba como aquel día en el que me marché, pero ahora
era yo la que estaba sentada tocando el piano. Nunca aprendí mientras
Kevin vivía, pero en su ausencia, me esmeraba en aprender para lograr
tocar la melodía que tanto le gustaba. Aquella melodía que expresaba
Alegría y tristeza. Aquella melodía que nos unía. Aquella melodía que me
hacía sentir que Kevin estaba allí. Lo estaba logrando, cada vez me
salía mejor, mas no como él.
Alce mi cabeza y deje de tocar.
Estire mi mano y tome un pequeño retrato a mano de Kevin, el cual se
encontraba en la superficie del piano. Lo acerque a mis labios y lo
besé.
- “No siento temor, yo sé bien que en mi alma estás” – Entoné un verso de la melodía – Pronto volveremos a estar juntos.